En Faceboock un colega ha publicado "mi madre toda la vida diciéndome que no hable con desconocidos, para acabar aquí". Y yo viendo mi "timeline" me he acordado de lo que me decía la mía "cuidado con las compañías que no te lleven por el mal camino". E s evidente que hemos hecho caso omiso de los consejos de nuestras respectivas madres. Supongo que mi colega lo decía por la facilidad que tiene para publicar "en qué estas pensando" , en mi caso lo que ocurre es que al acordarme de mi madre he caído en la cuenta que nunca he sabido elegir mis compañías -cosa que ya sabía- y tal vez no sea tanto una cuestión de elección porque al fin y al cabo el destino elige quien entra en tu vida, seguramente es más una cuestión de valentía para tomar la decisión, porque al final tú decides quien se queda. Todo esto viene a cuento, no porque mi muro sea un antro de vicio y perversión, sino más bien todo lo contrario, lo tengo plagado de estampitas de santos...
En este espacio intento expresar ideas -y argumentarlas- que espontáneamente me van surgiendo durante mis lecturas y por algún motivo me provocan una sacudida que de buenas a primeras no se descifrar y escribiendo intento poner algo de luz. Si a alguien más le puede servir, encantado.