Pensar, decir y hacer una misma cosa, es fundamental, se llama coherencia. El entorno profesional, laboral y social lo capta y lo aprecia. La gente que así actúa suele tener más éxito -sea lo que sea, que se interprete por éxito- El problema es que habitualmente tenemos problemas para aplicar tan simple regla: ¿Decimos lo que pensamos? "caiga quien caiga" ¿No hacerlo es de hipócritas? ¿Hacemos lo que decimos? Sean cuales sean las circunstancias en que lo dijimos, ¿por no hacerlo somos unos bocazas? ¿Hacemos exactamente lo que pensamos? dando por bueno que lo que pensamos es lo adecuado. ¿Y si no lo hacemos es porque somos unos inseguros? La psicología positivista que nos invade en estos tiempos nos dice “se tu mismo”. ¿Pero es seguro que es a “mí mismo” a quien quieren conocer? En la relación de pareja tal vez sí, pero ¿y en el trabajo?, ¿y en mi vida social? incluso mi familia. ¿Seguro que mi jefe quiere saber lo que pienso de él? Toda la gente con la q...
En este espacio intento expresar ideas -y argumentarlas- que espontáneamente me van surgiendo durante mis lecturas y por algún motivo me provocan una sacudida que de buenas a primeras no se descifrar y escribiendo intento poner algo de luz. Si a alguien más le puede servir, encantado.