Una de las consignas más oídas en estos tiempos de paro, es que hay que formarse y aprender nuevas habilidades, para poder salir adelante. ¡Menudo descubrimiento! Si este fuese un país “normal”, no haría falta que nos recordasen lo importante que es la formación. Y los poderes públicos podrían dedicarse a impulsar políticas activas de empleo para paliar el problema en lugar de diseñar campañas publicitarias para concienciar al ciudadano de lo saludable que es estudiar y lo beneficioso que puede resultar para su futuro. Claro que de la falta de consideración hacía los estudios, los poderes públicos no son los únicos responsables ni mucho menos. La primera pregunta que habría que hacerse es: ¿Cómo es que personas que han estado en activo hasta hace bien poco, de repente necesitan tanta formación para volverse ...
En este espacio intento expresar ideas -y argumentarlas- que espontáneamente me van surgiendo durante mis lecturas y por algún motivo me provocan una sacudida que de buenas a primeras no se descifrar y escribiendo intento poner algo de luz. Si a alguien más le puede servir, encantado.